Después de tener algunos problemillas en Barajas y de estar a punto de no coger el vuelo en dos ocasiones (una porque no encontraban mi billete de vuelta y otra porque cambiaron la puerta de embarque y tuvieron que ir a buscarme) pisar suelo estadounidense fue más fácil que salir de Madrid. Y ahí estaba yo, solita, cogiendo tren para allá, para acá, escaleras arriba, abajo, metro, trasbordos, llegando por fin a la puerta de la casa de Brian y Julia, oh yeah!!
Apunte 1: no creáis que aquí saben muy bien que son las escaleras mecánicas)
Hacía más bien calorcillo y entre eso y el esfuerzo físico que tuve que hacer (propio de atletas), con la consabida fuerza que me acompaña, esperar a Brian dos horas y media en la puerta a que volviera del curro no fue ni siquiera aburrido, estaba literalmente muerta!!
Mis primeras impresiones del entorno:
Voy a tener que esforzarme bastante para aprender inglés, el primer americano que vi en dos horas y media fue Brian.
Lo de los autobuses amarillos del colegio que te dejan en la puerta de casa es tan real que vi unos 40 mientras esperaba.
Todo lo que tiene de rápido y bien pensado el metro de NY lo tiene de viejo y sin extras, mejor mochilas que maletas.
El yet lag es mortal, te deja el cuerpo roto por lo menos dos días.
Brian y Julia son súper enrollados y tienen una casa preciosa.
Prohibido tomar drogas, si mi inglés ya es nefasto imaginaros después de fumar marihuana.
viernes, 30 de octubre de 2009
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Genial la idea del blog para contar las estadounidensexperiencias!!!Yo te voy a seguir con ganas y curiosidad! Por ahora te leo muy bien, me alegro. Yo quiero montarme en un autobús amarillo!jajajajjaja!!! Besitos gordos desde tierras malagueñas! (Ale)
ResponderEliminarjuasjuasjuas, wellcome to the big apple!!!
ResponderEliminarme alegro que la llegada fuese medio bien! xDDD
Ale: Espero que todo por Málaga vaya bien!! Y más comentarios tuyos, claro! Un beso!
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