Sí, sí, sí…ya se que tengo esto digamos…un poquito abandonado, pero que queréis que os diga chicos, es que estoy en NY!! Las últimas semanas han estado llenas de actividad pero me concentraré en la más típicamente americana.
La cosa empezó con un poco de estres. Poco después de llegar aquí, Brian y Julia me invitaron a pasar ese día con ellos que lo celebraban con los padres de Julia aquí mismo en la ciudad. El plan sonaba bien, sobre todo porque todavía no conocía a nadie más y entonces, justo el fin de semana anterior me invitaron a otra fiesta que sonaba bastante mejor o_O. Pero claro, ya no podía faltar, había incluso enviado un mail de confirmación. Ese mismo día por la mañana aún no sabía la hora ni el lugar e ingenuamente soñaba con que se hubieran olvidado de mí para poder unirme al plan B.
A eso de la una, cuando mi sueño comenzaba a tornarse realidad, recibí un mail de Brian y tuve que despertar precipitadamente. No sólo no se habían olvidado de mí (bueno, un poco sí que era el mismo día y aún no había recibido confirmación!!), sino que no era una cena como todo el mundo me había dicho, bueno si que era una cena pero joder!! empezaba a las tres.Teniendo en cuenta que faltaba una hora y media, que tenía que ducharme, comprar algo que llevar (sí, que era una casa de padres y quería quedar bien) e irme a la otra punta de la ciudad iba un poco… justilla que podríamos decir. De un salto me metí en la ducha, me vestí y salí como las locas a la calle buscando que comprar. Me choque con dos personas, estuvo apunto de atropellarme un autobús, resbale con una cáscara de plátano que alguien había dejado muy inteligentemente tirada por ahí, pero finalmente encontré abierta una tienda de vinos y puede respirar. Vale!! todo lo accidental es mentira…era sólo para darle emoción XD.
Llegué a la “cena” con un poco de retraso y llamé a Brian para que me bajara a buscar. Andamos un poco desde donde habíamos quedado y de repente dijo “Este es el portal” .Por la zona donde era (Upper West Side, al oeste de central park) ya me había imaginado que serían una famila bien, pero el portero uniformado cual botones simplemente me acojonó.
Por supuesto fuí la última en llegar, pero afortunadamente (o desafortunadamente) el pavo aún estaba por servir y tuve que lidiar con media hora de presentaciones familiares que incluían padres, hermana, primos,sobrino, familia política del primo, mejor amiga de la abuela difunta y ya está. Creo que sólo recuerdo el nombre de la hermana de Julia, Maxime, y estoy casi segura que no se escribe así. Y que puedo decir, yo que odio las comidas familiares lo que más, añadiéndole familia desconocida, lengua…vale! desconocida también, diferencia cultural, fiesta intergeneracional…pues que fue sorprendentemente agradable y me lo pasé muy bien. Al final, a este o al otro lado del océano es todo igual, comida hasta reventar, bebida también, momentos de incomodidad interfamiliar, brindis general, conversaciones por grupos de afinidad, la típica tía graciosa que salva cualquier situación…en fín, que me senti como en casa.
De las pequeñas anécdotas de la noche comentaré que los padres de Julia y su hermana son muy enrollados, que por supuesto TODOS son artistas, como todo el mundo aquí en NY. Su madre pinta entre otras cosas y su padre es escultor, tienen una cantidad increible de objetos bonitos y curiosos en su casa, la mayoría hechos por ellos mismos aunque también son bastante coleccionistas creo yo. Casa interesante, conversaciones aún más. La mujer del primo (embarazada) que venía con padres incluidos me contó, que su padre había sido un alto cargo de ejército (sí, tenía pinta de buena gente) y que por eso ella había nacido, aunque casi de casualidad en Japón .
-Así que imagínate! debo ser de las pocas japonesas que no lo parece y no sabe ni una palabra de japonés- me comentó tumbada en el sofá acurrucada a su madre mientras esta la miraba con cara de afirmación –Pero como recuerdo para siempre me hice este tatuaje en el pie- continuó
-¿Qué significa?- pregunte yo.
Estupefacta me quedé cuando ella contestó – Made in Japon-Mientras su madre se reía diciento -Y eso es cierto. Así fué-
Hay gente super curiosa por el mundo, y tu alli estas conociendo unos cuantos!!!jejeje
ResponderEliminarvaya experiencia pekeña!!!
a ver si pones alguna fotino tuya no???por ejempolo en la puesrta de tu casa neoyorkina!!!
beijinhos desde el otro lado del enorme charco!!!
La opción A no parece que haya estado mal no?? No cuentas nada de la B, imagino que también hubieras triunfado. Me sumo a la petición de marta y añoro e imploro una fotillo tuya.
ResponderEliminarNo tengo que decir nada de la foto que quiero que hagas para mi no??? Algo así de unos diamantes en un desayuno...y un gato llamado gato.
Tengo muchas ganas de verte y que te tires 4 días con sus noches incluidas, contándonos historietas varias.
Un besazo bambina!!
Chiquitina dime por qué.....
Marta:Curiosos es poco!! jejeje De todas formas para personajes la Alameda!! eso siempre será así!! Sí, sí, sí, me tengo que echar fotos, que no parece ni que este aquí, pero es que odio echarme fotos, no se porque con lo guapa que soy nunca lo capta la cámara :P
ResponderEliminarChiqui:Mmmm me da que la opción B hubiese estado mejor...pero bueno, lo importante es participar! Lo de la foto lo intuía, aunque pensaba que como María, lo mismo me pedías la tienda de Manolo (Blahnik, of course) Y por supuesto ya contaré...empezando por el día que me planté en la tienda de los diamantes para....